Posteado por: bisbiseos | enero 23, 2012

EL HORNERO: OBRERO POETA DEL ESPACIO

Ave nacional Argentina, el hornero, es conocido mayormente, por su habilidad arquitectónica, pero es admirable también la gran fidelidad que tiene  con su pareja, ya que es para toda su vida. El hornero realiza todas las actividades de a dos, la construcción del nido, la incubación de los huevos, la búsqueda de alimento y el cuidado de los pichones.
Sencillo y elegante en su vuelo y en su canto, Su modo de ser despierta simpatía y su carácter nos atrae y nos alegra. Es el Hornero un madrugador obstinado, como si pretendiere ganar tiempo en su empresa de vivir, y dicen por ahí que no trabaja los domingos.
Veamos un poquito para los que no lo conocen como es este hermoso animalito:
Nombre vulgar: hornero, casero, caserito, hornerillo, Alonzo García, albañil, Alonzo, Aloncito. (Casero en Tucumán y Entre Ríos; caserito en Santiago del Estero y Catamarca; aloncito en Corrientes.)
Nombre científico: El hornero rojo es la especie Furnarius rufus, el hornero albañil es Furnarius leucopus y el hornero de copete, Furnarius cristatus.
Características físicas:
Su color es pardo, con cuello rojizo, garganta blanca, pecho pardo claro, vientre blancuzco y cola rojiza. El macho y la hembra son muy parecidos y casi no se pueden diferenciar.
Mide entre diecisiete y veintidós centímetros de largo y pesa unos setenta y cinco gramos. Sus alas son cortas y redondeadas; tiene cola larga y pico en general más largo que la cabeza; presentan un comportamiento nervioso y ligero.
Costumbres:
Se pasan gran parte del día buscando alimento, les gustan los insectos como mariposas y larvas de mariposas, hormigas, arañas, gusanos, langostas, escarabajos, de esta manera el animalito es aliado del agricultor ya que ingiere insectos perjudiciales para la agricultura.
Durante la primavera buscan pareja, realizando el cortejo, este es muy característico ya que se enfrentan macho y hembra en un baile con batir de alas, cola abierta, cuello adelante y alas caídas para atrás.
Luego de encontrada la pareja los horneritos comienzan con la gran hazaña de edificar su nido, (en otoño, luego de la época de lluvias) esto lo realizan de barro, paja, y pequeñas ramitas que van recogiendo día a día. Gustan levantar barro a la orillas de ríos o arroyos o bien en los patios de las casa en las ciudades o pueblos cuando ven la manguera puesta bajan enseguida a buscar alimento o materiales para su casa. Lo ubican  en lo alto de postes de la luz, postes de alambrados, sobre árboles o en los aleros de las casas, buscan sobre todo proximidad a lugares húmedos por la disponibilidad de barro. Y como la naturaleza es sabia, en la época de construcción del nido, las glándulas salivales de estos animalitos aumentan de tamaño (hipertrofia), lo que hace que dispongan de más cantidad de saliva que lo normal para amasar el barro.
El nido tiene dos partes: una cámara anterior, separado por un tabique de la posterior o cámara de incubación o de cría.
Se construye en tres etapas:
1° etapa: En la primera se realiza la base. Cuando el espacio elegido para el nido es plano, hacen un círculo con el barro; si es una rama van poniendo barro a los costados hasta formar un disco cóncavo.
2° etapa: En la segunda etapa se levanta la pared colocando el barro desde el centro del basamento y en el círculo, de manera que el diámetro se va estrechando a medida que la pared asciende hasta cerrar la bóveda y deja una abertura que funciona como entrada.
3° etapa: En la tercera etapa, en la cual el hornero trabaja desde dentro del nido y mirando hacia fuera. Tapizan su interior con hojitas y plumas.
Todo el proceso de construcción aunque parezca increíble dura tan solo 15 días.
En octubre, por lo general, la hembra deposita en el nido cuatro huevos muy simples, sin dibujos ni brillo, blancos y ovoidales. Los horneros hacen dos posturas por año.
Una vez que la hembra pone los huevos, los dos se encargan de incubarlos, cuando el primero regresa le avisa con su canto al que está adentro y éste sale entonces a buscar su comida mientras el que acaba de regresar lo reemplaza en el nido.
Si aparece un intruso, el que está de guardia, lo persigue con gritos y picotazos hasta alcanzar el límite de su territorio, donde a su vez lo atacan otros horneros que lo sienten como invasor. Estas expulsiones mutuas se repiten varias veces.
Los pichones nacen sin plumas y con los ojos cerrados; son indefensos y permanecen entre dos y tres meses bajo la protección de los padres quienes les buscan alimento, les enseñan a volar y vigilan sus primeras salidas al mundo exterior.
Cuando ya están en condiciones de vivir independientemente los hijos abandonan el nido de los padres, pero por lo general se quedan en los alrededores del lugar donde nacieron. El nido es usado solo para criar una tanda de pichones luego construirán otro.
Otras cositas
El macho y la hembra cantan a dúo emitiendo agudos trinos que pueden oírse todo el año, aunque no son buenos cantores melodiosos.
Curiosidades
El criollo consideró siempre de buen augurio que este pajarito anidara sobre el esquinero de su rancho.
Cuando hace su casa en los árboles cerca de la casa, es de excelente augurio para el agricultor, pues la tierra dará abundantes frutos, según creencias populares.
•    Si el hornero anida sobre la casa, tanto mejor: “en casa con nido de hornero no caen rayos”. La explicación de esta creencia no es clara; tal vez deba buscarse en viejas tradiciones guaraníes sobre las aves del trueno, vinculada a los fenómenos meteorológicos, los rayos y el fuego. Tal vez tenga que ver con su vinculación con la lluvia y la humedad, pues necesita barro como materia prima para su nido y huye de la sequía demostrando una asociación con las precipitaciones pluviales.
•    Si canta fuerte durante un temporal, es que la lluvia está por parar.
•    Si el hornero se empecina en cantar fuerte sobre un techo: anuncian que vendrán buenos tiempos para los moradores.
•    En el campo se suele afirmar que el hornero representa escrupulosamente el descanso dominical. Si se lo ve trabajando con la edificación de su nido en día domingo hay una justificación: se aproxima una temporada de sequía que hará escasear el barro o vendrán fuertes lluvias que imposibilitarán la tarea.
•    Sus gritos de alarma resultan de utilidad a hombre de campo. Para algunos, anuncian concretamente la presencia de víboras u otros animales peligrosos. Otros lo consideran un buen guardián que avisa sobre la aparición de ruidos o movimientos inusuales y con ello de posibles visitantes indeseables: cuatreros, quizás la llegada de la partida en tiempo de los matreros.
•    En el campo de la medicina folklórica, se ha registrado el uso del “horno”, una vez abandonado como remedio para las afecciones de la piel. Cuando se necesita se rompe un trozo, se lo humedece y se aplica sobre la parte afectada.
Mitos y leyendas
Leyenda 1: Chaco:
En tiempos antiguos cuando la gente no tenía fuego y subía al cielo-antaño conectado con la tierra- para que el sol cociera sus alimentos. Pero el sol era muy susceptible: no toleraba risas en su presencia. Un día en la comitiva fue Tatsí, el hornero, que entonces tenía apariencia humana al igual que los demás animales actuales y se caracterizaba por su facilidad para estallar en carcajadas ante cualquier cosa. La situación no lo favoreció. Ocurre que para cocer los alimentos que le llevaban, el sol se sentaba sobre las ollas y echaba fuego por el trasero. Esto fue demasiado para Tatsí que, pese a los desesperado esfuerzos de sus acompañantes por contenerlo, terminó largando una estruendosa carcajada. Enfureció, el sol arrojó fuego contra los visitantes y acabó por incendiar la tierra, exterminando a la mayoría de sus habitantes. Los sobrevivientes se transformaron en animales.
Leyenda 2: guaraní
En la mitología guaraní se da cuenta del origen del hornero y de su vida en pareja. Hubo un muchacho Jahé que había sido cariado por su padre en el monte alejado del contacto con los demás. Un día Jahé, en persecución de un carpincho escurridizo, oyó un chapoteo en el río y acudió creyendo que se trataba del animal. Pero en vez de ello, se encontró con una joven que huyó al verlo. Trastornado por la hermosura de la muchacha hija de un jefe local, su auxiliado por su padre, quién lo acompañó al poblado a pedir a la joven como esposa. Pero había otros pretendientes y se estableció una serie de pruebas cuyo ganador se quedaría con la novia. Jahé triunfó en natación, triunfó en carrera. Todos fueron abandonando y solo quedaron Jahé y Aguará (el zorro). Animado por su padre, el joven aguantó; al noveno día el contrincante se retiró, vencido. Ante la estupefacción de todos, la joven se transformó en ave y lo siguió en su vuelo triunfando así, -en la poética mentalidad guaraní- el amor sobre el sufrimiento. Desde entonces el hornero anda en pareja.
Leyenda 3
Frente a la entrada de su choza, alegremente, cantaba el indio y entre sus dedos ágiles y diestros se transformaba el barro en hermosas vasijas y pulidos platos. No en vano era el mejor alfarero de su pueblo, un verdadero artista modelando.
Su alegría era grande, inmensa la dicha que translucían sus ojos y su voz. Al día siguiente debía casarse con la joven más hermosa de la tribu, también alfarera famosa.
Pero esa noche el hechicero, consultando al cielo, presagió grandes desgracias derivadas de aquel matrimonio. Bajo tal influencia, el cacique prohibió su realización.
Los enamorados convinieron fugarse, para buscar la dicha en la soledad de la selva donde establecerían su hogar. A la noche siguiente, huyeron de su pueblo, pero los indios los persiguieron lanzando sus flechas, cuyas agudas puntas envenenadas mataron a los jóvenes enamorados.
Cuenta la vieja leyenda que la pareja no desapareció de la tierra de sus mayores; ambos se transformaron en esas hermosas y simpáticas aves que empleando su habilidad para modelar hacen, cantando, su nido de barro sobre las ramas de los árboles.
ASÍ NACIÓ EL HORNERO, PÁJARO GAUCHO Y LABORIOSO DE NUESTROS CAMPOS

Poesías
Esta había que estudiársela en la escuela primaria de memoria:
La casita del hornero
tiene alcoba y tiene sala.
En la alcoba la hembra instala
justamente el nido entero.

En la sala, muy orondo,
el padre guarda la puerta,
con su camisa entreabierta
sobre su pecho redondo.

Elige como un artista
el gajo de un sauce añoso
o en el poste rumoroso
se vuelve telegrafista. Allá, si el barro está blando,
canta su gozo sincero,
yo quisiera ser hornero
y hacer mi choza cantando.

Así le sale bien todo,
y así, en su honrado desvelo,
trabaja mirando al cielo
en el agua de su lodo

La trabaja en paja y barro,
lindamente la trabaja,
que en el barro y en la paja
es arquitecto bizarro.
La casita del hornero
tiene alcoba y tiene sala.
En la alcoba la hembra instala
justamente el nido entero.

Concluyó el hornero su horno
y con el último toque
le deja áspero el revoque
contra frío y el bochorno.

Y cuando acaba jovial
de arreglarla a su deseo
le pone con un gorjeo
la vajilla de cristal.
Leopoldo Lugones
(argentino, 1874-1938)
III Su obra fragmento
A ese obrero-poeta del espacio.
quién le enseñó tan sabia geometría,
las leyes de equilibrio y de armonía
para labrar su espléndido palacio?…
Sólo su instinto le sirvió de guía;
y entre el follaje de verdor topacio
lo encargó tan seguro que, al reacio
vendaval, su firmeza desafía.
Cada aporte que hace para el nido,
como gozoso del deber cumplido
en su timbal de plata da el hornero …
Y armonizando el canto con la obra,
en alegrías sus fatigas cobra:
trabajador y artista verdadero.
Juan Burghi, una poesía sobre el nido de hornero en 1922

Milonga del hornero
María Elena Walsh

Pasto verde, pasto seco
en San Antonio de Areco.

El hornero don Perico
hace barro con el pico.

Pasa un gorrión y saluda:
–¿no necesitan ayuda?

–No precisamos ladrones,
le contestan los pichones.

Cuando el nido está acabado
dan un baile con asado.

Doña Perica la hornera
baila zamba y chacarera.

Vuelve el gorrión atorrante
vestido de vigilante.

Haciéndose el distraído
roba miguitas del nido.

–¡Papa!, gritan los pichones
–¡han entrado los ladrones!

Don Perico ve al gorrión
y lo obliga a ser peón.

Doña Perica lo llama
y lo toma de mucama.

Los pichones, de niñera
que les dé la mamadera.

El gorrión lava y cocina,
barre, plancha, cose y trina.

Miren miren qué primor,
un ladrón trabajador.

Bibliografía

Las fotos en su mayoría son de la reserva ecológica costanera sur de uenos Aires.
http://www.folkloredelnorte.com.ar/leyendas/hornero.htm

http://www.redargentina.com :
http://www.reservacostanera.com.ar: Recomiendo en especial este sitio, ya que trae material muy lindo de la naturaleza con fotos de la reserva ecológica costanera sur de Buenos Aires.
http://www.bibliotecasvirtuales.com


Responses

  1. Claudia que hermosos post!!! Me encantan porque elegís temas muy buenos y con una información y fotografía muy completa! La verdad te felicito por lo que escribís!!!


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