Posteado por: bisbiseos | enero 14, 2010

ALAS DE MARIPOSA EN EL AGUA

JACINTOS DEL AGUA

Tengo en mi casa un pequeño estanque con plantas palustres y acuáticas, y cuando digo pequeño es verdaderamente pequeño de un metro de diámetro, pero me da  la gran alegría de ver florecer entre otras plantas a los  jacintos del agua, con flores bellas, y muy delicadas como las alas de una mariposa las cuales no pueden tocarse porque se rompen o marcan.

Para los que gusten les dejo algo de lo que tengo y también algunas fotos mías y ajenas, también una de las tantas leyendas argentinas.

Nombre científico o latino: Eichhornia crassipes

– Nombre común o vulgar: Jacinto de agua, Camalote, Camalotes, Lampazo, Violeta de agua, Buchón, Taruya, aguapé o aguapey.

– Familia: Pontederiaceae (Pontederiáceas).

– Origen: cursos de agua de la cuenca del Amazonas, en América de Sur.

– Se han distribuido prácticamente por todo el mundo, ya que su aspecto ornamental originó su exportación a estanques y láminas acuáticas de jardines en climas templados y cálidos.

– Son consideradas malas hierbas, que pueden “taponar” en poco tiempo una vía fluvial o lacustre.

– Especie flotante de raíces sumergidas.

– Carece de tallo aparente, provista de un rizoma, muy particular, emergente, del que se abre un rosetón de hojas que tienen una superficie esponjosa notablemente inflada en forma de globo que forma una vejiga llena de aire, mediante la que el vegetal puede mantenerse sobre la superficie acuática.

– Hojas sumergidas lineares, y las emergidas, entre obovadas y redondeadas, provistas de pequeñas hinchazones que facilitan la flotación.

– En verano produce espigas de flores lilas y azuladas que recuerda vagamente a la del jacinto.

– Las raíces son muy características, negras con las extremidades bancas cuando son jóvenes, negro violáceas cuando son adultas.

– Usos: para adornar pequeños lagos, embalses, pero sobre todo para estanques y también acuarios.

– Ofrece un excelente refugio para los peces protegiéndolos del sol excesivo, de las heladas y a los alevines del embate de los benteveos (Pitangus sulphuratus).

– Las raíces constituyen un excelente soporte para el desove de las especies ovíparas (carasisus, carpas, etc.), incluso aquellos aficionados que críen a sus peces en acuario, en época de fresa les sería muy útil hacerse de algún ejemplar joven de esta planta para el acuario de cría donde desovaran sus peces.

– Las raíces del camalote no sólo le servirán de soporte para los huevos, si no que son un refugio para los alevines, e incluso en ellas se desarrolla una microflora que sirve como alimento inicial para los mismos.

– Luz: sol o semisombra. Requiere iluminación intensa, que, si es artificial, deberá ser proporcionada por una rampa luminosa completa.

– Temperaturas: en invierno la planta debe ser protegida en invernadero frío en climas con heladas, manteniéndola siempre en agua.

– Se cultiva a una temperatura entre 20-30ºC. No resiste los inviernos fríos (hay que mantenerla entre 15-18ºC en contenedores con una profundidad de al menos 20cm. y una capa delgada de turba en el fondo). Puede rebrotar en primavera si se hiela.

– Necesita aguas estancadas o con poca corriente e intensa iluminación.

– Multiplicación: mediante división de los rizomas.

– Durante el verano se reproduce fácilmente por medio de estolones que produce la planta madre, llegan formarse verdaderas ¨islas¨ de gran porte.

– Advertencia:

– Esta especie está considerada entre las 100 especies más invasoras del mundo por la UICN.

– Como consecuencia de su proliferación está creando en ríos y lagos importantes problemas en canales de riego agrícolas y afecciones a los ecosistemas ribereños, ya que cubre como una manta toda la superficie del río, por su fácil reproducción vegetativa y sexual. Esto se debe a que es una especie alóctona sin predadores, ni competidores en muchos sitios, por ejemplo, en la península ibérica.

– Como es invasora, puede que al retirar el exceso de un estanque o acuario particular, vaya a parar a entornos naturales y cause estos daños ecológicos.

– En paises africanos, sudamericanos, EEUU, etc. está causando pérdidas millonarias.

– Es por ello que hoy en día se desaconseja su utilización por particulares, para evitar que se siga extendiendo esta plaga a los ríos por imprudencia en su uso.

El camalote era llamado aguapé o aguapey por los aborígenes guaraníes.
Es una planta acuática americana de grandes hojas  de color verde brillante y flores lilas o  azules que vive en ríos, arroyos, lagunas, bañados y esteros, en América del Sur, y en especial en la zona del delta del Paraná y la mesopotamia argentina.

Llega a tener una altura de hasta 60 centímetros y florece a fines de primavera y verano. Después de las grandes crecidas  de los ríos, el aguapé llega al Delta del Paraná formando los camalotales o camalotes, que es el nombre con que se designa a los matorrales de dicha planta que flotan en el río.

Prácticamente sus formaciones son islas flotantes con sus raíces entrelazadas. Se mantienen a flote, pues los pecíolos de las hojas son esponjosos y están engrosados; se comportan como flotadores porque poseen un tejido con celdas o espacios amplios llenos de aire que le permiten a la planta mantenerse en la superficie.

A su paso muchas veces arrastran y transportan animales variados como tortugas, culebras, caracoles.

Este vegetal es muy sensible al frío y desaparece en las épocas de crudo invierno. Pero es una planta perenne y se desarrolla con muy rápido crecimiento y fácil propagación.

Su raíz es un rizoma grueso, leñoso, del que se desprenden las raíces laterales a flor de agua que se entrelazan con otras.

Los tallos son largos y terminan en una espiga de flores de color azul o lila, ubicada dentro de una vaina tubular abierta. Su florecimiento es desde diciembre a febrero.

Sus hojas se elevan frondosas, son grandes, gruesas, lustrosas, de forma ovalada y bordes lisos.

los aborígenes usaban las hojas para curar dolores de cabeza y bajar la fiebre, y en verano colocaban una hoja en la cabeza para disminuir el efecto de los fuertes rayos del sol.

Es una planta que absorbe con gran capacidad, nutrientes y sustancias químicas y tóxicas de las aguas, por lo que se las está estudiando y utilizando cada vez más.

Son consideradas malas hierbas, que pueden “taponar” en poco tiempo una vía fluvial o lacustre.

Una leyenda

Dicen que antes, en el Río Paraná, no existían los camalotes. Que la tierra era tierra, el agua, agua y las islas, islas. Antes, cuando no habían llegado los españoles y en las orillas del río vivían los guaraníes.

Fue en 1526 cuando los hombres de Diego García remontaron lentamente primero el Mar Dulce y después el Paraná, pardo e inquieto como un animal salvaje, a bordo de una carabela y un patache.

El jefe llegaba como Gobernador del río de Solís, pero al llegar a la desembocadura del Carcarañá se encontró con que el cargo ya estaba ocupado por otro marino al servicio de España, Sebastián Gaboto. Durante días discutieron los comandantes en el fuerte Sancti Spiritu, mientras las tropas aprovechaban el entredicho para acostumbrar de nuevo el cuerpo a la tierra firme y recuperar algunas alegrías. Exploraron los alrededores y aprovecharon la hospitalidad guaraní.

Así fue que una joven india se enamoró de un soldado de García. Durante el verano, mientras García y Gaboto abandonaron el fuerte rumbo al interior, ellos se amaron. Que uno no comprendiera el idioma del otro no fue un obstáculo, más bien contribuyó al amor, porque todo era risa y deseo. Nadaron juntos en el río, ella le enseñó la selva y él el bergantín anclado en la costa; él probó el abatí (maíz en guaraní), el chipá (pancitos elaborados con pancitos de mandioca), las calabazas; ella el amor diferente de un extranjero.

Mientras tanto, las relaciones entre los españoles y los guaraníes se iban desbarrancando. Los indios los habían provisto, los habían ayudado a descargar los barcos y habían trabajado para ellos en la fragua, todo a cambio de hachas de hierro y algunas otras piezas.

Pero los blancos no demostraron saber cumplir los pactos, y humillaron con malos tratos a quienes los habían ayudado a sobrevivir. Hasta que los indios se cansaron de tener huéspedes tan soberbios y una noche incendiaron el fuerte. Los pocos españoles que sobrevivieron se refugiaron en los barcos, donde esperarían el regreso de Gaboto y García.

Después del incendio, el amor entre el soldado y la india se volvió más difícil, más escondido y más triste. Todos los días, en sus citas secretas, ella intentaba retenerlo con sus caricias y sus regalos y, sin embargo, no conseguía más que pulir su recelo.

Hasta que llegaron los jefes, se encontraron con la tierra arrasada y decidieron volver a España por donde habían venido.

Las semanas de los preparativos fueron muy tristes para la muchacha guaraní, que andaba todo el día por la orilla, medio oculta entre los sauces, esperando ver a su amante aunque sea un momento. Y, como no hubo despedida, la partida en cierto modo la tomó de sorpresa.

Una mañana apenas nublada, cuando llegó hasta el río, vio que los barcos se alejaban. Los miró enfilar hacia el canal profundo y luego navegar, siempre hacia abajo, con sus mástiles enhiestos y sus estandartes al viento. Después de un rato eran ya tan chiquitos que parecía imposible que se llevaran tanto… Y, enseguida, el primer recodo se los tragó.

Durante días y días la india lloró sola el abandono: hubiera querido tener una canoa, las alas de una garza, cualquier medio que le permitiera alejarse por el agua, más allá de los verdes bañados de enfrente, llegar allí donde le habían contado que el Paraná se hace tan ancho y tan profundo, para seguir la estela de los barcos y acompañar al culpable de su pena.

Todos sus pensamientos los escucharon los porás (espíritus invisibles vinculados con los animales y las plantas, que pululaban por los ríos y los montes) de la costa, que se los contaron a Tupá (dios de las aguas, lluvia y granizo) y su esposa, dioses del agua.

Y una tarde ellos cumplieron su deseo y la convirtieron en camalote. Por fin se alejaba de la orilla, por fin flotaba en el agua fresca y oscura río abajo, como una verde balsa gigantesca, arrastrando consigo troncos, plantas y animales, dando albergue a todos los expulsados de la costa, los eternos viajeros del río.

OTROS USOS

Empecemos por el jacinto de agua, una de las fibras más de moda y que destaca por ser de bastante grosor lo que les da una apariencia vistosa, además tienen una textura muy agradable.

El jacinto de agua procede de Estados Unidos y de algunas zonas de Sudamérica y como su nombre indica se reproduce en el agua.

Por sus líneas gruesas se emplea mucho en muebles más robustos y toscos, como los característicos del diseño actual.

Algunos ejemplos de muebles realizados con este tipo de fibras:

PARA SABER MAS…

La Educación Agrícola : (Fuente: blog del Ingeniero agrónomo Juan Castellanos.  Santiago, Dominican Republic.)

La gran difusión del Jacinto del agua. se debe en parte a la belleza de sus flores y a la extraordinaria forma de multiplicarse. Además de producir semillas viables, tiene la particularidad de producir raíces y yemas foliares, en cualquier parte de su tallo, como también de sus hojas y raíces. Un ejemplo de su asombrosa reproducción, es que si se divide un tallo en 25 partes y se coloca en el agua de un estanque, a los pocos meses se tendrá alrededor de 2 millones de plantas.
Esa asombrosa forma de multiplicarse, así como también lo hemos dicho de la belleza de sus flores y otras atribuciones positiva que ofrece, ha logrado en poco tiempo extenderse por todo el mundo. Dentro de las atribuciones positivas tenemos: ofrece un medio ambiente apropiado para los peces, protegiéndolos del radiante sol, también para el desarrollo de los alevines. El jacinto de agua sirve para adornar: lagunas, estanques, pequeños lagos, acuarios, etc..

Las ventajas que ofrece el jacinto de agua, no son suficiente para contrarrestar las desventajas que presenta en los acuíferos donde está presente. Se le atribuyen muchas negatividades, entre ellas tenemos: Dificulta la navegación de pequeñas y grandes embarcaciones, favorece la multiplicación del mosquito que produce la malaria, triplica la evaporación del agua a través de la transpiración por lo tanto reduce el caudal del acuífero, obstruye los canales de riego, lagunas, lagos, ríos, etc..

Con la facilidad que tiene ésta planta de reproducirse, en poco tiempo cubre toda la superficie del acuífero que invade. El lago Victoria, considerado el segundo lago mas grande de agua dulce del mundo (tiene un poco mas de la superficie de la isla Hispaniola) fue invadido por el jacinto de agua en la década de los 80 y llegó a expandirse hasta cubrir un 15% de su área. En el año 1995 la FAO fue en auxilio de éste lago que es compartido por: Uganda, Tanzania y Kenya y en un período de 5 años lograron reducir el área invadida en un 50%. Emplearon métodos biológicos, básicamente microorganismos e insectos.

Soluciones muy positivas para el jacinto de agua.

Tailandia, la India y otros países orientales después de mucho batallar contra ésta planta invasora, han decidido investigar para ver que se puede obtener que sea de provecho para la sociedad. Actualmente Tailandia exporta muebles construídos de los tallos del jacinto de agua, hacia los E. U., Cánada y Alemania. En la India y otros países de la región están produciendo: chancletas, zapatos, calipsos, sandalias, carteras, alfombras, etc., todos construídos con los tallos de ésta yerba. En la India se está obteniendo celulasa del jacinto de agua y los científicos están entusiasmados con éste proyecto, porque han demostrado que comercialmente resulta rentable. La india importa anualmente de los E. U. 500 millones de dólares en celulasa para el tratamiento que requiere el algodón y otros textiles para su uso en la industria. Con la extracción de ésta sustancia del jacinto de agua se evitará esa importación.

Un aspecto muy interesante de ésta yerba es que donde obtiene un mayor desarrollo y a la vez una extraordinaria propagación, es en aquellos acuíferos que están muy contaminados. Esta podría ser una forma económica y práctica de descontaminar el agua que luego va ha ser vertida al río o a una laguna o a cualquier acuífero. Lo que reviste todavía mas importancia de ésta cualidad de la lila de agua o jacinto, es que tiene la propiedad de absorver los metales pesados. Solamente por esto, la lila de agua debe ser objeto de profundas investigaciones. Como es sabido, podríamos decir que el mundo entero se encuentra en un proceso de industrialización, antes solo atribuído a los países desarrollados. La falta de procesos para el tratamiento de las aguas residuales de las innumerables industrias que se han creado y que continuamente se están creando, hace que esta agua residual sean vertida al río o sus afluentes mas cercanos, con un alto contenido de metales pesados.

Los metales pesados como por ejemplo: cromo, hierro, zinc, plomo, cadmio, cobre y otros mas, son muy negativos cuando están en exceso en los terrenos agrícolas. Con el riego contínuo de agua contaminada con estos metales, al cabo de cierto tiempo los terrenos comienzan a desmejorar y a producir cosechas pobres, hasta que el agricultor tiene que abandonarlos. Extraer estos metales pesados del suelo es una de las tareas mas difíciles en la agricultura. Los taiwaneses en los años 80 detectaron miles de tareas contaminadas con metales pesados, a consecuencia de la intensa industrialización que esa gran nación del oriente, desarrollaba en su proceso de adelantos tecnológicos.

Los especialistas en suelos probaron todas las técnicas para extraer dichos metales pesados de esos terrenos, siendo la mas efectiva el uso de lombrices. Debemos evitar que los terrenos de vocación agrícola lleguen al extremo de ser abandonados por improductivos, a consecuencia del uso de agua de riego contaminada con metales pesados. Para tal fin se debe exigir a toda industria que se instala en cualquier parte del país, que debe construir su planta de tratamiento del agua residual. Sabiendo que el jacinto de agua tiene la propiedad de absorver esos metales pesados, solo faltaría que las estaciones de investigaciones del INDRHI y del IDIAF se motiven a investigar sobre éste aspecto tan importante de ésta planta, que hasta la fecha para la creencia popular, es una mala yerba completamente negativa.


Responses

  1. Tenía jacintos de agua en mi pilón pero se murieron solo quedaron una especie de semilla como tréboles pequeños que se duplican incontrolable mente, lo cierto es que
    no crecen, que puedo hacer para estimular su crecimiento?

    Me valdría mucho una orientación. ¡Gracias!

  2. Ines:
    La primera, segunda y cuarta foto son de mis jacintos del agua, yo tengo eses pequeño pileton a la media sombra, no es conveniente a sol pleno ni tampoco a la sombra de árboles . En los viveros los tienen en piletitas de cemento en el piso, y sobre ellos una media sombra. se reproducen mucho. Yo cambiaría de lugar la pileta que tenes, y compraría de nuevo, aunque ahora en invierno se hielan asi que deberías esperar el verano. Yo en invierno agarro dos o tres plantas y las pongo en un pequeño fuenton en mi patio de luz, asi es que también me florecen en invierno para envidia de quienes lo ven . Suerte

  3. Me encanto tu leyenda, que bonita y romantica es.

  4. Me encanto tu leyenda, se me hizo muy bonita y romantica. Toda la demas informacion es muy buena😉


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