Posteado por: bisbiseos | enero 19, 2009

PEPERINA: EL AROMA CORDOBÉS

A pesar de que esta olorosa plantita crece en América extendiéndose desde Colombia y Venezuela por Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia hasta la Argentina. Peperina es sinónimo de Córdoba.

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La provincia de Córdoba está situada en el centro del territorio de la República Argentina., limita al norte con las provincias de Santiago del Estero y Catamarca, al oeste con La Rioja y San Luis, al sur con La Pampa y Buenos Aires, y al este con Santa Fé. En las sierras y valles de

esta hermosa provincia (Valles de

Translasierra, Punilla y Calamuchita) crece este arbusto aromático de Flores blancas en forma de tubo, estas se en

cuentran en las axilas de las hojas, formando grupos de flores o inflorescencias.

Tiene una altura que va de los 0,30 a los 2 metros, es perenne y florece en verano. Multiplicación: por gajos o por semillas, esta última forma es la más frecuente, así se pueden sacar plantines.

Su aroma es entre menta, alcanfor y romero, que en conjunto forman un olor fresco. Su sabor es entre dulzón y amargo.

La peperina es recolectada en su habitat natural por gente que vive en estos lugares (serranos) y es vendida por niños y adultos a los turistas en la paya de los ríos o en el pueblo. Esta forma de recolección desmedida e irracional de la peperina ha puesto a este arbusto en peligro de extinción, por ello hay programas para su conservación que incluyen una serie de medidas entre las que podemos nombrar, no recolectar ejemplares jóvenes, no cortarla de raíz sino con tijeras para que rebrote y también incentivar su cultivo comercial en escuelas, vecinales, cooperativas, etc.mentha-piperita

Usos: Los indígenas del Perú la emplearon como resolutiva de tumores, y sus hojas mezcladas con chilca eran recomendadas en fracturas de huesos. La infusión en forma de te de sus hojas y flores fueron y son usadas como estomacal, antiespasmódica, antidiarreica, antiemética, antirreumática, carminativa, se

dante, y sólo sus hojas como hemostático sobre heridas. También se menciona su éxito contra el cólera, por parte de los serranos de Córdoba. Ta

mbién se emplea como saborizante y aromatizante en la elaboración de licores y bebidas amargas. Junto con otras hierbas nativas de Córdoba se la utiliza para control de piojos y liendres.

Para utilizar las hojas se cosecha la planta al comienzo de la floración, secándose naturalmente o en forma artificial. Para esencia se utiliza la planta cuando la floración esta plena.

¿Cómo se prepara?

Para preparar una infusión de peperina, debes tomar un poco de la planta y hervirla durante 15 minutos, dejando reposar otros 5 y luego colando, bebiendo sola o con azúcar, de acuerdo a tus preferencias.

Cositas curiosas

Cómo sería la magnitud alcanzada por esta planta humilde de nuestras sierras que hasta dejó una impronta en la historia del rock nmmollis1acional. Peperina era el sobrenombre que le había puesto a una de sus fans, Patricia Perea, el grupo Serú Giran. “Peperina” Perea saltó a la fama al convertirse en letra de una canción y título del cuarto disco que el grupo editó en 1981.

Años después, llegó la película con Andrea del Boca (dirigida por Raúl de la Torre, entonces pareja de la actriz) y la polémica que desató la Peperina auténtica, quien vio distorsionadas su historia y personalidad por la versión del celuloide.

La leyenda de la peperina (Por Susana Dillon)

Hace casi quinientos años vinieron gente blanca a poblar nuestras tierras, ya que los indios, sus verdaderos dueños, habían sido tan maltratados por los invasores que o se morían de tristeza y trabajos forzados o huían a lo más alto de las cumbres o se escondían en los valles más apartados, ahí donde la codicia de los blancos no pudiera esclavizarlos.

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Vendedora de peperina en las sierras de Córdoba

Entre los españoles conquistadores también vinieron gentes de trabajo, al servicio de los que portaban armas y malas intenciones.

Fueron carpinteros, herreros, albañiles, talabarteros, sastres, costureras y tejedoras cuya presencia era necesaria para levantar pueblos y ciudades, atendiendo las urgencias de los nuevos pobladores.

Entre ellos vino Pepe, el hijo del carpintero y Rina, la hija de la tejedora al telar.

Como eran muy niños cuando llegaron a estos parajes, primero fueron compañeros de juegos y más tarde, grandes amigos. Recorrían las sierras cuidan

do sus majaditas y alguna vaca que criaban, juntaban leña, buscaban agua de los ríos para el uso doméstico. Jugaban en la limpia corriente de los arroyos que saltaban de piedra en piedra. En fin, trabajaban y disfrutaban del paisaje que3 el fundador de Córdoba, don Jerónimo Luis de Cabrera encontró parecido a su Córdoba hispana.

Volvían a sus casas al atardecer con grandes atados de leña, lienzos con berros y hierbas olorosas de las sierras que por todas partes las había.

La madre de Rina, no solamente era una hábil tejedora, también era entendida en remedios caseros ya que no había médicos en aquellos tiempos sino algún sangrador que casi siempre era el barbero o quien amputara una pierna a algún quebrado o herido en la guerra. Los que enfermaban eran atendidos por la buena voluntad de mujeres que hacían de la observación y la memoria su ciencia elemental. La hábil tejedora enseñaba a la niña a diferenciar las hierbas y a cosecharlas para luego aplicarlas en cataplasmas, infusiones y sahumerios que resultaban bastante efectivos para los males que atacaban a aquellos colonizadores tan alejados de ciencias y médicos.

Sierras de Córdoba

Los nuevos pobladores veían pasar las tropas que se dirigían a los lugares donde se suponía todavía quedaban indios sin encomendar, es decir, sin reducir a la esclavitud y tal actividad guerrera les producía mucho temor, pues sus compatriotas no tenían clemencia cuando se trataba de escarmentar a los que huían o se rebelaban.

En sus recorridas por los campos, los dos niños se habían relacionado con una anciana comechingona que se guarecía en una cueva, manteniéndose con los frutos del algarrobo y del chañar, raíces comestibles y peces que pacientemente pescaba en los ríos.

La sabia anciana había simpatizado con los niños aportándoles conocimientos en la búsqueda de las plantas que les interesaban. Al fin, ella, por sus años y experiencia sabía más que nadie de estas cosas. Volvían, pues, cargados no solamente con nuevas especies sino con el consejo de cómo utilizarlas. La madre de Rina se lo agradecía trocando los yuyos con alguna golosina elaborada en su cocina. Madre e hija habían comenzado la práctica de la medicina indígena que era muy superior a la traída por los blancos. Así, la tejedora, ya no sólo practicaba su viejo oficio de vestir a sus paisanos, sino que acrecentaba su buena fama en el arte de curar en forma sencilla y natural.

Pero la violencia por la posesión de tierras y títulos que significaban poder, la obsesión por encontrar oro que se suponía ocultaban los indios de las sierras, hizo que no solamente hubiera guerras entre indios y españoles, sino que también estallara la discordia entre los mismos conquistadores. Hubo combates, asesinatos y traiciones.

—¿Qué remedio habrá para curar tanto mal  entendido, tanta guerra y tantas ambiciones? —se preguntaban los padres de los niños que siempre temían se

r llevados como soldados a los combates. Había estallado fieramente la lucha por el poder entre los Abreu y los Cabrera.

Rina y Pepe se llegaron a la cueva donde vivía la anciana comechingona y le plantearon el problema.

La oscura y sabia viejecita mucho caviló. Al fin dijo: —Hay una planta que cura muchos males, pero por sobre todo apacigua y da buen humor, lava el estómago y los ríñones y le quita al hombre la fiereza. Es ésta -y les dio una brazada de ramas marcándoles el lugar donde encontrarla.

A los pocos días cayeron las tropas de los Abreu a llevarse a los trabajadores como soldados para que combatieran contra los Cabrera. Mataron a los pocos indios que quedaban por los alrededores para que no se unieran a sus enemigos, entre ellos también a la anciana de la cueva.

Huyeron los niños despavoridos por las sierras desparramando las semillas y las ramas de la yerba milagrosa.

—¡¡Pepe-Rina -gritaba la madre de la niña, enloquecida de dolor ante el extravío de los niños. ¡Pepe-rina! se llamó la planta que creció en abundancia por donde pasaron huyendo los dos muchachitos en la Córdoba aromática y docta.

Susana Dillon

De “Ranquelito


Responses

  1. La Peperina es una planta que los cordobeses
    usan para tomar mates y/o té de peperina actualmente elaborada de su plantación
    Mi nombre es: Sebatián Rodrigo García de SALTA, tengo 33 años
    Nos vemos.
    Un abrazo
    Sebatián Rodrigo García
    de SALTA.

  2. Me gusto la historia.

  3. Quiro y necesito conseguir Hierba PEPERINA Fresca!!!! en donde sea.Vivo en el barrio de Belgrano-CABA- y no la puedo encontrar.Me ofrecen “Menta Peperina”,pero no es lo mismo.Necesito PEPERINA No otra!!!!
    Muchas gracias a todos,desde ya!!!!
    Mario Lage
    Mail:
    Tel(011) 4774-5639
    Cel:(011)15-2179-3675

    • Hola Mario:
      Mira, es cierto lo que decís, te ofrecen la falsa peperina, la peperina verdadera casi no se consigue en la sierras esta en franca desaparición debido a que han sacado la planta entera. La gente de las sierras cuando la usaba la cortaba en determinada época pero nunca arrancaba la planta. Yo se que en la universidad de Córdoba y el INTA estan tratando de reproducirla porque esta desapareciendo así que es muy dificil. Si encargas a alguien que no conozca la planta te traerá una menta peperina. Espero tengas y tengamos suerte que no se exteinga.


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